Una larga estela de… orina

El pasado miércoles, observadores norteamericanos presenciaron un extraño evento. El Discovery surcaba el cielo nocturno, y la nave fue dejando tras de sí una larga cola, como si de un cometa se tratara.

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Clair Perry tomó esta fotografía el 09 de septiembre en Prince Edward Island, Canada.

¿Qué podría ser esta estela? Nada más y nada menos que orina y otros detritos. Tal como podemos ver en el plan de vuelo (PDF), el tanque que contiene estos desperdicios se mantuvo abierto durante unos 40 minutos para liberar sobre unos 68 kg de carga y poder preparar así el aterrizaje el día siguiente. El Discovery se había despedido de la EES un día antes, y no había podido deshacerse antes de estas aguas debido a una nueva restricción de hace un par de vuelos, a fin de preservar de la posible contaminación al módulo Kibo, un laboratorio de investigación japonés instalado en la estación. El piloto Kevin Ford fue el encargado de llevar a cabo esta misión.

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Abe Megahed tomó esta foto el 09 de septiembre, en Madison, Wisconsin (EE.UU.)

Estas aguas residuales normalmente se congelan nada más echarse, formando una nube de diminutas gotas de hielo. Entonces, cuando les da el Sol, el hielo se convierte directamente en vapor de agua y se dispersa por el espacio.

Fuentes | SpaceWeather.com | Space.com